El Gobierno porteño amortizó más de USD 330 millones correspondientes a una serie de su Programa de Asistencia Financiera y alcanzó el nivel de endeudamiento más bajo de los últimos 15 años.
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires concretó el pago de la primera cuota de amortización correspondiente a la serie 12 del Programa de Asistencia Financiera (CABA 27), por un total de 330.012.000 dólares. El desembolso se compuso de 296.637.000 dólares en concepto de capital y 33.375.000 dólares en intereses, según se precisó oficialmente.
De este modo, el stock total de deuda porteña descendió a los 1.211 millones de dólares, marcando una disminución del 65% respecto al volumen que se registraba en 2017, cuando alcanzaba los 3.442 millones. En este sentido, el Ejecutivo local destacó que se trata del nivel de endeudamiento más bajo en los últimos tres lustros, en línea con la estrategia de consolidación fiscal que sostiene la actual gestión.
Asimismo, desde el gobierno porteño señalaron que una de las prioridades en materia financiera es garantizar la sustentabilidad de las cuentas públicas. En tal sentido, se implementaron diversas medidas orientadas a fortalecer el proceso de administración de pasivos y a reducir el peso de la deuda, tanto en volumen como en impacto presupuestario.
A su vez, el peso de los intereses de la deuda sobre el total del presupuesto porteño también mostró una disminución significativa. Según datos oficiales, ese indicador se ubicó en un 0,9%, lo que representa el mínimo histórico. Para tomar dimensión de la mejora, en 2024 ese porcentaje era del 1,5% y en 2019, año en el que se registró el valor más alto, representaba el 9,4% del total del gasto público de la Ciudad.
Por su parte, el Ejecutivo recordó que desde la obtención de su autonomía, la Ciudad mantuvo una política activa para fortalecer su reputación crediticia. Como ejemplo de esa trayectoria, se remarcó que en 2001 la administración porteña no incurrió en default, a diferencia de otros distritos. De tal modo, en 2020, mientras la mayoría de las provincias argentinas optaban por adherir a la reestructuración de deuda impulsada por el Gobierno nacional, la Ciudad optó por continuar cumpliendo sus compromisos financieros en tiempo y forma.
“Honrando sus obligaciones de acuerdo a los contratos”, indicaron desde el Gobierno porteño, lo que también implicó una defensa del principio de respeto a los derechos de propiedad. Esta conducta, señalan, permitió preservar la confianza en los mercados y seguir accediendo a financiamiento sin sobresaltos.
En la misma línea, durante los últimos años se llevaron a cabo diversas operaciones de manejo de pasivos que permitieron anticiparse a los vencimientos, mejorar la combinación de monedas en los compromisos financieros y reducir de manera significativa el stock de deuda.
Gracias a esta política sostenida, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se posicionó actualmente entre los distritos con mejor calificación crediticia del país. Según destacaron fuentes oficiales, esta situación le permite acceder al mercado internacional de capitales en un contexto regional caracterizado por la volatilidad y las dificultades de financiamiento.
La amortización por más de 330 millones de dólares efectuada esta semana refuerza la estrategia del Gobierno porteño basada en la previsibilidad y la disciplina fiscal. Con el menor nivel de deuda en 15 años y una carga de intereses históricamente baja, la Ciudad consolida una trayectoria financiera que le permite sortear crisis y mantener abierta la posibilidad de financiamiento externo en condiciones favorables.