La muerte de Antonio Grimau, a los 82 años, conmocionó al mundo del espectáculo. Con más de seis décadas de trayectoria en televisión, cine y teatro, el actor atravesaba un delicado cuadro pulmonar que había comenzado a afectar sus compromisos profesionales.
Grimau permanecía internado en el Hospital María Ferrer y, según trascendió, padecía una enfermedad pulmonar intersticial difusa (EPID), una afección que compromete el tejido de los pulmones y puede dificultar la respiración. Hasta el momento, no se había confirmado públicamente cuál fue la causa inmediata de su fallecimiento.
Días antes de su muerte, el artista había decidido bajarse de una obra teatral que tenía previsto protagonizar junto a Andrea del Boca durante la temporada de verano en Villa Carlos Paz. La información fue revelada por la periodista Pía Shaw en el programa A la Barbarossa, donde explicó que Grimau había comunicado que no podría continuar con el proyecto.
Nacido el 10 de marzo de 1944 en Remedios de Escalada, provincia de Buenos Aires, el actor construyó una extensa carrera y se convirtió en una figura reconocida de la ficción nacional. Participó en producciones emblemáticas como Rolando Rivas, taxista, Soy gitano, Padre Coraje, Valientes y Herederos de una venganza.
En 2010 recibió un premio Martín Fierro por su trabajo en Valientes, uno de los reconocimientos más importantes de su recorrido artístico.
Su carrera cinematográfica también tuvo momentos destacados. En 1974 debutó en la pantalla grande con La Mary, dirigida por Daniel Tinayre y protagonizada por Susana Giménez y Carlos Monzón. El teatro, por su parte, fue otro de los espacios fundamentales de su trayectoria.
La Asociación Argentina de Actores y Actrices confirmó su fallecimiento y expresó sus condolencias a familiares, amigos y colegas.
Con su partida, el espectáculo argentino despide a un intérprete que atravesó distintas generaciones y dejó una huella en la televisión, el cine y los escenarios nacionales.