La intervención mejoró la accesibilidad, amplió el patio de juegos y sumó nuevo equipamiento para fortalecer el uso comunitario del espacio público.
La Plazoleta Dr. Joaquín Zabala, ubicada en Suipacha 120, en el barrio porteño de San Nicolás (Comuna 1), fue renovada de manera integral con el objetivo de recuperar y potenciar este espacio verde de uso barrial. La intervención apuntó a mejorar las condiciones de accesibilidad, seguridad y confort, además de ampliar las áreas recreativas destinadas a vecinos y visitantes.
Antes de las obras, el espacio presentaba múltiples deficiencias en su infraestructura. El patio de juegos era reducido, estaba aislado del resto del predio y registraba un bajo nivel de uso. A su vez, el equipamiento urbano mostraba un notable deterioro, las medianeras carecían de mantenimiento, la iluminación resultaba insuficiente, los solados se encontraban desgastados y la rampa existente no cumplía con la normativa de accesibilidad vigente. Si bien se trata de un área de 855 metros cuadrados con alta concurrencia, estas condiciones limitaban el desarrollo de actividades recreativas y de encuentro comunitario.
Para revertir esta situación, se amplió y renovó el patio de juegos, incorporando nuevos elementos lúdicos con una temática veterinaria, en homenaje al Dr. Joaquín Zabala, considerado el padre de los veterinarios argentinos. Además, se reacondicionó el equipamiento existente y se sumaron nuevos mobiliarios urbanos que permiten una mayor permanencia y mejor aprovechamiento del espacio por parte de los usuarios.
Las obras también incluyeron el mejoramiento de las medianeras, con tareas de mantenimiento y la realización de murales, la instalación de nuevas luminarias para reforzar la seguridad nocturna, la puesta en valor de las superficies de solado y la construcción de una rampa accesible que garantiza una circulación inclusiva para personas con movilidad reducida.
Tras la intervención, la plazoleta se consolidó como un espacio recreativo renovado, más seguro y funcional. La mejora integral no solo optimizó las condiciones de uso, sino que también incorporó nuevas áreas de encuentro y sectores para la actividad física. Según estimaciones oficiales, el espacio beneficia a una población de alrededor de 30.000 habitantes del área de influencia, promoviendo la integración social y el fortalecimiento de la vida comunitaria en uno de los barrios más transitados del centro porteño.