El edificio, uno de los íconos de Palermo, será renovado por completo y sumará accesibilidad, nuevos espacios y un café abierto al público.
El Jardín Botánico Carlos Thays avanza con un plan integral para recuperar su emblemática casona, una construcción de casi 150 años que forma parte del patrimonio histórico de la Ciudad. La intervención apunta no solo a restaurar el edificio, sino también a modernizarlo y hacerlo más accesible para los visitantes.
Ubicada en el corazón del parque, la casona —de estilo inglés y ladrillos a la vista— será sometida a una puesta en valor que abarcará tanto el exterior como los espacios internos. Entre los cambios más destacados, se prevé la incorporación de un ascensor, nuevas rampas y mejoras en la circulación para garantizar el acceso a personas con movilidad reducida.
Las obras también incluyen la recuperación de elementos originales, como la escalera principal, puertas, ventanas y carpinterías, que serán restauradas con técnicas específicas para preservar su valor histórico. A esto se sumará la renovación de la iluminación, la adecuación de los sanitarios y la incorporación de nuevo mobiliario.
Uno de los puntos que busca atraer a más visitantes es la incorporación de un área gastronómica: el proyecto contempla la instalación de un café dentro del edificio, junto con espacios comunes pensados para el descanso y el encuentro.
La casona tiene una historia ligada al desarrollo de los espacios verdes porteños. Fue construida en 1881 y está asociada a la figura de Carlos Thays, el reconocido paisajista que transformó el sistema de parques de la Ciudad y que incluso residió en el lugar durante su gestión.
La intervención se suma a otros trabajos recientes en el predio, como la restauración de una veintena de esculturas distribuidas a lo largo del jardín, en el marco de un plan más amplio de conservación del patrimonio.
Con siete hectáreas de extensión y colecciones de flora de distintas partes del mundo, el Jardín Botánico es considerado uno de los espacios verdes más emblemáticos de Buenos Aires. La puesta en valor de su casona busca reforzar ese carácter, combinando preservación histórica con nuevas propuestas para el público.