La cuenta regresiva para una nueva presentación de la Selección Argentina también se vive en las calles porteñas. Como parte de una intervención urbana especial, la Ciudad transformó algunas de sus esculturas más reconocidas con elementos celestes y blancos para sumarlas simbólicamente al fervor mundialista.
La propuesta incluye ocho obras ubicadas en distintos barrios, que durante estos días aparecen caracterizadas con bufandas, gorros, vinchas y banderas argentinas. El objetivo es llevar el clima de la Copa del Mundo al espacio público y generar postales que acompañen el entusiasmo de vecinos y turistas.
Entre las imágenes más llamativas se encuentra Mafalda, en San Telmo, luciendo accesorios con los colores nacionales, mientras que El Pensador, frente al Congreso, fue intervenido con una galera y una bufanda argentina. En Parque Thays, el Torso de Botero se destaca con una bandera convertida en capa.
La iniciativa también alcanza a otras esculturas emblemáticas como Atlas, La Cigale, Tritón, la Familia de ciervos y los Galgos peruanos, que forman parte de un recorrido temático distribuido en diferentes puntos de la Ciudad.
Desde el Gobierno porteño destacaron que todas las intervenciones fueron diseñadas para preservar las obras patrimoniales. Los elementos incorporados son temporales, no generan alteraciones sobre las piezas y serán retirados una vez finalizada la acción.
Además, cada vez que juegue la Selección Argentina, varios de los principales íconos urbanos se iluminarán de celeste y blanco. El Obelisco, la Floralis Genérica, el Puente de la Mujer, el Monumento a los Españoles, el Planetario y la Torre de la Ciudad formarán parte de esta puesta en escena que busca extender la pasión mundialista a toda Buenos Aires.
De esta manera, la Ciudad acompaña el recorrido de la Scaloneta con intervenciones visuales que convierten plazas, monumentos y espacios emblemáticos en parte de la celebración futbolera.