El gobierno porteño puso en valor un sector de Villa Santa Rita en el cruce entre Baigorria y Ricardo Gutiérrez. Esta parte del barrio se encontraba en estado de abandono por lo cual la comuna intervino para generar un espacio verde allí. Este pasa a integrar el sistema de zonas parquizadas que poco a poco el GCBA está sumando.
Los vecinos de este barrio necesitaban tener un pulmón verde donde pasear o respirar aire puro. Por eso, se eligió usar el espacio gris y desocupado existente en la dirección mencionada para diseñar este nuevo lugar. Los vecinos del barrio (comuna 11) lo veían como una zona “muerta” y ahora se ha convertido en un lindo punto de encuentro y esparcimiento.
No se trata de una obra que apunte solamente a lo visual que de por sí es bello, sino que concentra su interés en lo estructural.
¿Cómo estaba este sitio antes?
Tenía pequeñas dimensiones, el material de los pisos estaba muy deteriorado y no presentaba ningún tipo de césped o arbustos o árboles. Desde el punto de vista de aquellos encargados de la gestión de la ciudad en lo que respecta a la planificación y gestión de la ciudad –urbanistas- se trata de un “espacio duro”. Con estas palabras se refieren a un lugar que de alguna manera resulta hostil para quien lo transita y que no invita a quedarse allí. Por otro lado, este tipo de espacios con nada más que cemento y sin vegetación, empeoran el efecto llamado “Isla de calor urbana” que tienen las grandes ciudades.
¿Cómo se lo diseño?
La traza urbana en ese sitio fue respetada y tampoco se modificó a las calles que allí estaban. Lo que sí se realizó es modificar los cruces para ajustarse a las normas de seguridad en la circulación de automóviles y también de peatones. Por otro lado, se buscó, volviendo al mismo punto, crear un ambiente amable a la vista, que creara armonía y tranquilidad.
Se planificó este espacio verde buscando conectarlo con otros en el barrio, como las plazoletas Ricardo Gutiérrez y Raffo Bonta. De esta manera, se generó un corredor de pequeños lugares parquizados y con vegetación. Así toda la comuna 11, se ve beneficiada, porque están ubicadas en Santa Rita y Villa del Parque.
No se modificaron las separaciones existentes que hay en las banquinas, factor importante ya que son necesarias para el escurrimiento pluvial. Algunos de los lectores sabrán que aquellas zonas muy impermeables tienen el problema de que el agua se estanca y acumula. El problema de las zonas inundables es de larga data y desde el gobierno de la ciudad se busca solucionarlo.
¿Qué se eligió para decorar el espacio verde desde lo paisajístico?
Ahora hay nuevos canteros que cortan con lo gris del asfalto. Canteros con bellas gramíneas y flores de cola de zorro o iris. Plantas que apuntan a un pensamiento de biodiversidad y que, además, requieren poco riego y mantenimiento.
Se colocaron senderos peatonales, luminarias, cestos para arrojar la basura-cuán importante es- y mobiliario donde sentarse por un rato a leer o conversar.
Los juegos lúdicos
Colocaron en el suelo diseños a base de pintura de alto tránsito. De esta manera, los niños pueden tener la merecida recreación. Sin embargo, se pensó en que los juegos no obstaculizaran la circulación de peatones.
Volviendo sobre la biodiversidad y el medio ambiente –tema cada vez más valorado para muchos-, los urbanistas decidieron extraer todo lo que era cemento por áreas que absorben bien el agua. A esto en urbanismo se lo llama “esponja urbana”. Esto tiene un correlato: la calidad del aire de esta nueva área verde genera un cambio en este sitio convirtiéndolo en un pequeño microclima.
Por todo ello, recomendamos visitar este sitio, que se suma a más y más espacios verdes cuidados y diseñados por el gobierno porteño.