Más de 1.100 policías fueron desplegados en distintos sectores de Buenos Aires como parte de un amplio operativo de prevención. El procedimiento se concentró en estaciones y centros de trasbordo, corredores de Metrobús, autopistas y accesos a la Ciudad.
El objetivo fue reforzar la presencia policial en zonas de alta circulación y realizar controles preventivos de personas y vehículos. La distribución de los efectivos se definió a partir de información del Mapa del Delito y del movimiento diario de pasajeros.
Uno de los principales focos estuvo puesto en el transporte público. Unos 200 agentes fueron destinados a estaciones y combinaciones de subte como Constitución, Retiro, Palermo, Once, Obelisco y Federico Lacroze, entre otras. Además, más de 400 efectivos se ubicaron en grandes centros de transferencia como Retiro, Constitución, Once, Liniers, Chacarita, Sáenz y Puente Saavedra.
El despliegue también alcanzó las autopistas porteñas, donde se instalaron 12 puestos de control con policías y agentes de Tránsito. A esto se sumaron controles en distintos accesos sobre la avenida General Paz y los puentes del Riachuelo.
Patrulleros, motos, drones, un helicóptero, perros especializados y unidades de monitoreo participaron del procedimiento, que fue coordinado desde el Centro de Control Integrado de Retiro.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, supervisó el operativo y destacó que la estrategia busca mantener una presencia preventiva en los distintos puntos de la Ciudad. Desde el Gobierno porteño señalaron que este tipo de despliegues forma parte de una política de seguridad basada en controles focalizados y en la información sobre las zonas de mayor incidencia delictiva.