El emblemático teatro del Instituto Félix Fernando Bernasconi, uno de los edificios escolares de mayor valor histórico y arquitectónico de la Argentina, atraviesa un proceso de restauración integral destinado a recuperar su aspecto original y garantizar la preservación de un patrimonio que forma parte de la historia de la educación pública.
Las tareas comenzaron en abril y se extenderán hasta diciembre. Lejos de tratarse de una remodelación, la intervención responde a criterios de conservación patrimonial, con trabajos orientados a rescatar cada uno de los elementos originales del espacio y respetar el diseño concebido hace casi un siglo.
Entre las obras previstas se encuentran la recuperación de las butacas, los telones, cortinados, pisos de madera, muros, cielorrasos, molduras ornamentales, carpinterías, herrerías y parte de las instalaciones eléctricas, además de la restauración de las pérgolas ubicadas en la terraza. Para asegurar la fidelidad histórica, especialistas realizan estudios sobre las capas de pintura originales y elaboran réplicas de molduras y detalles decorativos que el paso del tiempo había deteriorado.
El teatro forma parte del Instituto Bernasconi, un complejo educativo inaugurado en 1929 y considerado uno de los más importantes de América Latina. Su construcción fue posible gracias al legado del empresario Félix Fernando Bernasconi, quien destinó toda su fortuna a levantar una escuela pública de excelencia en los terrenos que habían pertenecido al Perito Moreno, en el actual barrio de Parque Patricios.
Diseñado por el arquitecto Juan Waldorp con un marcado estilo neorrenacentista, el edificio fue concebido como un centro educativo de gran escala y hoy reúne escuelas primarias, jardines de infantes, una escuela de coro y orquesta, programas de educación para adultos, un CENS y el Museo Bernasconi. Más de 4.000 alumnos, docentes y trabajadores transitan diariamente sus instalaciones.
La recuperación del teatro representa la tercera etapa de un plan de restauración patrimonial que se desarrolla desde hace varios años. En 2024 fueron restauradas las fachadas históricas del complejo, mientras que durante 2025 se llevaron adelante trabajos de conservación en la biblioteca, donde se recuperaron pisos, molduras y otros elementos originales.
Debido a que el Instituto Bernasconi está protegido como Monumento Histórico Nacional y cuenta con un alto nivel de protección patrimonial, cada intervención debe ser supervisada y autorizada por los organismos especializados, con el objetivo de asegurar que las obras respeten las características arquitectónicas y el valor histórico del edificio.
Con esta nueva etapa, la Ciudad continúa la recuperación de uno de los establecimientos educativos más representativos del país, preservando un legado arquitectónico y cultural que ha acompañado la formación de generaciones de estudiantes y que constituye una pieza fundamental del patrimonio porteño.