La transformación de la escuela secundaria ya comenzó a mostrar cambios concretos en algunas instituciones de la Ciudad. Secundaria Aprende busca modificar la manera en que los estudiantes transitan su formación, con más espacios de trabajo práctico, proyectos interdisciplinarios y nuevas formas de acompañar sus trayectorias educativas.
En ese contexto, la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, recorrió la Escuela de Educación Media N.° 1 del Distrito Escolar 21 “Dr. René Favaloro”, una de las instituciones que lleva adelante esta propuesta, para conocer cómo se desarrolla la experiencia y cuáles son los principales desafíos que enfrenta la comunidad educativa.
Durante la visita, docentes y autoridades compartieron las actividades que vienen implementando y analizaron los cambios que implica reorganizar parte de la dinámica escolar. El objetivo es que la enseñanza no quede limitada a la incorporación de contenidos de manera aislada, sino que los alumnos puedan relacionarlos y aplicarlos en situaciones concretas.
Uno de los principales cambios está relacionado con la organización de las materias. El modelo mantiene el Diseño Curricular y los contenidos establecidos, pero incorpora una estructura que combina materias troncales, laboratorios y talleres.
Los laboratorios constituyen uno de los componentes centrales de la propuesta. En estos espacios se articulan conocimientos de diferentes áreas para trabajar sobre problemas, proyectos y situaciones vinculadas con el mundo real. De esta manera, los estudiantes pueden aplicar contenidos de distintas asignaturas en una misma experiencia de aprendizaje.
La propuesta también busca fortalecer el acompañamiento de las trayectorias escolares. La intención es detectar dificultades con mayor anticipación, generar estrategias de apoyo y ofrecer a los alumnos una experiencia educativa que tenga mayor relación con sus intereses y con los desafíos que encontrarán fuera de la escuela.
En la Escuela de Educación Media N.° 1, el proceso de implementación también generó una ampliación de las propuestas que pueden desarrollar los estudiantes. El director de la institución, Arístides, explicó que durante el primer período hubo dificultades propias de poner en marcha un modelo nuevo, pero que con el tiempo aumentó la cantidad de proyectos y experiencias disponibles.
“Al principio la implementación costó un poco más, por ser algo nuevo, pero hoy, un año y medio después, estamos dejando afuera proyectos de tantos que tenemos”, señaló el director, quien destacó además que la escuela pasó a contar con una mayor cantidad de espacios de laboratorio.
El cambio no implica reducir los contenidos que deben aprender los estudiantes. De acuerdo con la propuesta, las escuelas continúan trabajando con el Diseño Curricular y deben garantizar la enseñanza del 100% de los contenidos previstos en el Plan Curricular Institucional. La diferencia está en la forma en que esos contenidos se organizan y se ponen en práctica.
La experiencia forma parte del Plan Estratégico Buenos Aires Aprende y contempla un proceso de acompañamiento a las instituciones que participan. Las autoridades educativas realizan recorridas y encuentros con docentes y equipos directivos para conocer los resultados, detectar dificultades y ajustar las estrategias de implementación.
El desafío para las escuelas es transformar progresivamente una dinámica tradicional de enseñanza sin perder los contenidos fundamentales de cada área. La apuesta de Secundaria Aprende pasa por sumar experiencias interdisciplinarias, proyectos y espacios prácticos que permitan que los estudiantes no solo incorporen conocimientos, sino que también puedan utilizarlos para resolver situaciones y problemas concretos.
La implementación continuará en las instituciones que forman parte de la política, con el objetivo de evaluar su desarrollo y consolidar un modelo de escuela secundaria que combine aprendizajes fundamentales con nuevas herramientas para los estudiantes.