El entrenador xeneize iniciará la pretemporada el próximo 2 de enero con el objetivo central de disputar la Copa Libertadores y dejar atrás las dudas sobre su permanencia en el cargo.
Las especulaciones sobre el futuro del banco de suplentes en la Ribera llegaron a su fin con la confirmación de que Claudio Úbeda seguirá al frente del plantel profesional de Boca Juniors. El entrenador, apodado popularmente como “Sifón”, asumió la responsabilidad de conducir al equipo en un año de alta exigencia competitiva, marcado especialmente por el regreso del club a la Copa Libertadores tras la final alcanzada en 2023. Pese al clima de incertidumbre que rodeó su figura en las últimas semanas, la dirigencia optó por la continuidad del proceso que el técnico inició tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo en octubre pasado.
La permanencia de Úbeda no requerirá de un anuncio formal o una firma de contrato nueva, debido a que el técnico posee un vínculo vigente hasta el mes de junio. Se trata de la misma relación contractual que la institución selló originalmente con Russo y su grupo de trabajo, del cual el actual DT formaba parte como ayudante de campo. De tal modo, el Sifón encabezará el inicio de las tareas preparatorias el viernes 2 de enero, cuando el plantel se reencuentre para dar comienzo a la pretemporada de cara a los desafíos locales e internacionales del calendario venidero.
El camino de Úbeda hacia esta ratificación no estuvo exento de tensiones ni de rumores que sugerían una posible salida. El momento de mayor debilidad ocurrió tras la eliminación frente a Racing en las semifinales del Torneo Clausura, donde una decisión táctica generó un fuerte rechazo en la parcialidad azul y oro. En aquel encuentro, el técnico retiró del campo de juego al Changuito Zeballos para permitir el ingreso de Alan Velasco, cambio que provocó una reprobación generalizada en las tribunas y gestos de desacuerdo por parte del capitán, Leandro Paredes. La posterior derrota por el gol de Maravilla Martínez profundizó las críticas y alimentó las versiones sobre un fin de ciclo prematuro en la capital nacional.
En este sentido, las declaraciones del Chelo Delgado semanas atrás aportaron una cuota extra de misterio sobre la estabilidad del cuerpo técnico. El integrante del Consejo de Fútbol evitó brindar una confirmación tajante en aquel entonces y señaló que la dirigencia se encontraba en una etapa de análisis profundo. “Estamos evaluando si sigue en el club”, deslizó Delgado en una entrevista, donde también aclaró que la cúpula dirigencial mantenía reuniones permanentes para definir no solo el nombre del conductor, sino también el armado de la pretemporada y la situación de los futbolistas que regresan de sus respectivos préstamos.
A su vez, durante el periodo de dudas surgió la posibilidad de incorporar a Leandro Gracián como integrante del staff técnico de Buenos Aires. El ex futbolista, de reciente paso por el banco de Deportivo Madryn, rechazó ofertas de otros clubes, lo que alimentó la idea de una llegada a la entidad de la Ribera como una suerte de refuerzo para el grupo de trabajo de Úbeda. Sin embargo, estas versiones quedaron desestimadas con el correr de las horas, reafirmando la autonomía del entrenador y su equipo actual, secundado por Juvenal Rodríguez, para afrontar los compromisos de 2026 en CABA.
La ratificación del Sifón también se apoya en los resultados positivos obtenidos previamente, como la victoria en el Superclásico, y el respaldo público que figuras de peso internacional le brindaron en momentos clave. La relación con los referentes del vestuario parece haber recuperado la calma necesaria para encarar la planificación del año. Por su parte, el Consejo de Fútbol trabaja ahora en la llegada de refuerzos para jerarquizar un plantel que sueña con la conquista continental, aunque las gestiones por el delantero colombiano Marino Hinestroza permanecen demoradas por diferencias con Atlético Nacional.
El inicio de la actividad oficial en el predio de Ezeiza marcará el punto de partida para un ciclo que buscará la redención tras los traspiés del último torneo. Con la tranquilidad de saberse ratificado, Úbeda deberá trabajar en la cohesión de un grupo que conoce bien sus virtudes y defectos.
La confianza depositada en el entrenador refleja una apuesta por la estabilidad en un contexto donde los resultados inmediatos suelen condicionar los procesos. El desafío para el Sifón será transformar ese respaldo institucional en un funcionamiento colectivo que convenza a la exigente hinchada boquense y devuelva al club a los primeros planos del fútbol mundial.