martes 3 noviembre, 2026
Interes General

Las líneas de colectivos 25 y 84 cambian de firma a partir del primero de enero

A través de una resolución oficial se autorizó el traspaso de ambas líneas a una nueva razón social, aunque mantendrán sus recorridos habituales y seguirán bajo la órbita del Grupo DOTA.

El sistema de transporte público por automotor en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registrará una modificación administrativa de relevancia a partir del 1° de enero de 2026. Las líneas 25 y 84, que transportan a miles de pasajeros diariamente de forma exclusiva dentro del territorio porteño, pasarán a operar bajo una nueva denominación jurídica. Según lo establecido en el Boletín Oficial, la empresa General Tomás Guido SACIF transferirá la prestación de estos servicios a Transportes Automotores Riachuelo S.A. (TARSA). A pesar de este movimiento legal entre compañías, ambas prestatarias permanecen integradas dentro de la estructura empresarial del Grupo DOTA, por lo que no se esperan alteraciones en la logística de las unidades.

La Secretaría de Transporte de la Ciudad formalizó esta decisión mediante la Resolución 214, la cual detalla las responsabilidades que asume la nueva operadora. El artículo 2 de la normativa estipula que “la cesionaria, empresa TRANSPORTES AUTOMOTORES RIACHUELO S.A. deberá hacerse cargo de las consecuencias de cualquier sumario iniciado o a iniciarse con motivo de presuntas infracciones a las normas legales y reglamentarias vigentes en materia de transporte por automotor, cometidas por la cedente, empresa GENERAL TOMAS GUIDO SACIF, como consecuencia de la prestación de los servicios cuya transferencia se autoriza”. De este modo, la capital nacional garantiza la continuidad de los procesos legales y administrativos pendientes tras el cambio de titularidad.

Para tranquilidad de los usuarios frecuentes que utilizan estos ramales para desplazarse por Buenos Aires, la modificación no representará cambios en los recorridos ni en las frecuencias de las unidades. El funcionamiento cotidiano del 25 y el 84 conservará sus paradas y trayectos actuales, ya que el ajuste responde meramente a una reorganización de la razón social. Estas dos líneas poseen la particularidad de circular íntegramente por las calles porteñas sin cruzar el límite de la Avenida General Paz, lo que las convierte en servicios clave para la conectividad entre los barrios del oeste, el centro y el sur de CABA.

En detalle, el colectivo 25 une los barrios de Villa Devoto y La Boca. En su trayecto atraviesa puntos neurálgicos como Monte Castro, Floresta, Flores, Caballito, Parque Chacabuco, Parque Patricios y Barracas. Por su parte, la línea 84 inicia su camino también en Villa Devoto pero finaliza su recorrido en Constitución. En su paso conecta zonas de gran densidad poblacional como Villa del Parque, La Paternal, Caballito, Almagro y San Cristóbal. El hecho de que ambos servicios mantengan sus cabeceras y rutas asegura que el impacto de la transición administrativa sea imperceptible para el público que utiliza el transporte desde las 00:00 del nuevo año.

Asimismo, esta novedad coincide con el cuadro tarifario que regirá para el comienzo del 2026. Los boletos para las líneas que operan dentro de la capital nacional tendrán valores específicos según la distancia recorrida. El tramo de 0 a 3 kilómetros costará $620,22, mientras que la sección de 3 a 6 kilómetros se ubicará en $689,17. Para los viajes más extensos, de 6 a 12 kilómetros el precio será de $742,27 y para trayectos de 12 a 27 kilómetros ascenderá a $795,40. Estas cifras se diferencian de los montos aplicados a las líneas de la Provincia de Buenos Aires y a las denominadas líneas nacionales, que poseen escalas de precios superiores.

La reorganización de estas empresas de transporte busca optimizar la gestión de las flotas en un contexto de constantes desafíos para la movilidad urbana. Buenos Aires cuenta con una de las redes de colectivos más extensas del mundo y cada ajuste en las razones sociales permite a los grupos empresariales reordenar sus pasivos y activos frente a las regulaciones de la Secretaría de Transporte. En esta oportunidad, la integración de las líneas 25 y 84 a TARSA unifica la administración de ramales que comparten zonas de influencia similares en el área central del mapa porteño.

Por su parte, las asociaciones de usuarios y especialistas en materia de transporte público siguieron de cerca la publicación de la resolución para corroborar que los derechos de los trabajadores de ambas líneas también queden resguardados durante el traspaso. Al mantenerse dentro del mismo grupo empresarial mayoritario, la transición operativa suele desarrollarse sin conflictos gremiales ni interrupciones en la salida de los coches desde las terminales. La fiscalización estatal sobre el cumplimiento de los seguros y la antigüedad de las unidades continuará bajo los estándares que exige CABA para todas sus líneas exclusivas.

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