miércoles 4 noviembre, 2026
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El Autódromo de Buenos Aires se renueva para el regreso del MotoGP con la mira puesta en la Fórmula 1

El circuito porteño será remodelado para recibir al MotoGP en 2027 y podría convertirse en candidato a albergar nuevamente una fecha de la F1 tras casi tres décadas de ausencia

El Autódromo Oscar y Juan Gálvez de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires será escenario de una ambiciosa transformación para volver a recibir al Campeonato Mundial de Motociclismo de Velocidad, conocido globalmente como MotoGP. El regreso de la categoría a suelo porteño está previsto para 2027 y marcará la despedida definitiva del circuito de Termas de Río Hondo, sede de nueve ediciones entre 2014 y 2025. En paralelo, se abre la posibilidad de que la Ciudad vuelva a figurar en el calendario de la Fórmula 1, que no pisa territorio argentino desde 1998.

El anuncio oficial se realizará este lunes a las 11 en el propio autódromo, con la presencia del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; representantes de Dorna, empresa organizadora del MotoGP; Orly Terranova, responsable del Grupo OSD; y el ingeniero Hermann Tilke, reconocido por haber diseñado y modificado circuitos de Fórmula 1 en las últimas tres décadas. Tilke se impuso con su propuesta a la presentada por la firma Dromo, del italiano Jarno Zaffelli, quien había visitado el circuito en febrero.

Según se informó, el proyecto será financiado por el Gobierno de la Ciudad y el evento pasará a llamarse Gran Premio de Buenos Aires. Todavía no se reveló el presupuesto final, ya que está pendiente la elección definitiva del trazado propuesto por Tilke. Lo que sí se confirmó es que el nuevo circuito será homologado por la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) y alcanzará el Grado 2 de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), apto para recibir cualquier categoría, excepto la Fórmula 1.

En este sentido, el nuevo dibujo tendría aproximadamente 5.000 metros de extensión, basado en una fusión entre los actuales Circuito 6 y Circuito 8. De tal modo, quedarán eliminados sectores tradicionales del trazado 9 como la Vivorita, el Cajón, la Curva del Ombú, la Bajada Juan María Traverso y la S de Senna. Sin embargo, se buscará preservar los homenajes y nombres históricos reubicándolos en las variantes del nuevo recorrido. En cuanto a la S del Ciervo, curva inicial de los circuitos 12, 15, 9 y 7, todavía no se definió si será modificada. En caso de cambio, podría tratarse de una curva más cerrada, con mayor seguridad entre la pista y las tribunas.

Por su parte, la zona del lago, incluyendo el Curvón Salotto y la Chicana de Ascari, permanecerá sin alteraciones, lo que implica que la mitad del Circuito 12 continuará habilitada tal como se utilizó recientemente en las competencias del Turismo Pista y el Turismo Carretera.

El plan contempla mejoras significativas en materia de seguridad: colocación de miles de neumáticos para reforzar defensas, instalación de carteles electrónicos que funcionarán como banderilleros, corrección de vías de escape con leca, renovación del sistema de drenaje y reconstrucción de los pianitos. Además, se prevé extender la planta cubierta de los boxes para 2027 o, en su defecto, ubicar una carpa en la terraza para alojar áreas corporativas.

A su vez, se prevé una modernización total de la red eléctrica, considerada uno de los puntos más críticos del circuito. También se trabaja en duplicar la capacidad del predio, con una proyección de 120.000 espectadores gracias a tribunas tubulares que se instalarían en sectores como el Talud, Ascari y zonas internas del autódromo. Incluso se proyectan ingresos nuevos por la zona del Riachuelo para utilizar los alrededores del lago como espacio de estacionamiento.

Las obras, que comenzarán entre septiembre y diciembre de este año, tendrán una duración estimada de seis meses, período en el cual el circuito permanecerá cerrado. Según fuentes cercanas al proyecto, la postergación inicial de los trabajos respondió a la evaluación entre las propuestas presentadas, la demora en los procesos de licitación y la necesidad de consensuar los requisitos técnicos entre la FIM y la FIA. Las obras correspondientes a la pista estarán a cargo de AUSA, mientras que la homologación internacional será gestionada por el Automóvil Club Argentino (ACA).

Este regreso del MotoGP a Buenos Aires será el primero desde 1999 y marcará la undécima edición de la categoría en la Ciudad. Las anteriores se desarrollaron entre 1961 y 1963, luego en 1981, 1982 y 1987, y finalmente en los años 1994, 1995, 1998 y 1999. Sumadas a las nueve ediciones en Santiago del Estero, Argentina alcanzó un total de 19 eventos en la historia del certamen.

La remodelación del autódromo también genera expectativa respecto a la posibilidad de que la Fórmula 1 regrese a la Ciudad. Jorge Macri ya expresó en distintas oportunidades su deseo de recuperar la fecha y posicionar a Buenos Aires como sede de la Máxima. Esta aspiración no es aislada: Dorna, empresa responsable del MotoGP, pertenece a Liberty Media, el mismo conglomerado que controla los derechos comerciales de la Fórmula 1 a través de Formula One Management (FOM).

En ese marco, Orly Terranova negocia directamente con FOM y se encuentra acompañado por otros dos actores clave: Fenix Entertainment Group, organizador de la F1 Exhibition en La Rural, y la productora Dale Play. Este tridente de promotores locales surgió como respuesta al impacto mediático de Franco Colapinto, el joven piloto argentino de Alpine que generó un renovado entusiasmo por la F1 en el país.

El canon anual para organizar una fecha de Fórmula 1 ronda los 40 millones de dólares, con contratos de cinco años como mínimo. A eso habría que sumar el financiamiento necesario para adaptar el circuito al Grado 1 exigido por la FIA. El Gobierno de la Ciudad necesitaría apoyo del sector privado para avanzar en esa dirección. En tanto, el Estado Nacional manifestó su interés a través del secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, quien se reunió con el CEO de FOM, Stefano Domenicali, durante el último Gran Premio de San Pablo. No obstante, desde entonces no hubo mayores novedades por parte de la gestión nacional.

En Brasil, por ejemplo, el Gran Premio de San Pablo genera un impacto económico anual estimado en 500 millones de dólares, según declaraciones del propio alcalde de la ciudad, Ricardo Nunes. Esa referencia impulsa el sueño argentino de volver a formar parte del calendario de la F1.

El regreso del MotoGP al Autódromo Oscar y Juan Gálvez representa mucho más que una fecha deportiva: es el puntapié inicial de un proyecto ambicioso para posicionar nuevamente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como sede de eventos de alcance internacional. Las obras que comenzarán en los próximos meses permitirán modernizar la infraestructura del circuito y dejarlo a la altura de las grandes competencias. En paralelo, se abre una ventana de oportunidad para soñar con la vuelta de la Fórmula 1, tras casi tres décadas de ausencia. Si se concreta, sería un hito histórico que marcaría a toda una generación de fanáticos del automovilismo argentino.

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