La administración encabezada por Jorge Macri busca que la Nación ceda 15,5 hectáreas estratégicas en el centro geográfico de la capital nacional para compensar los fondos adeudados por el Ejecutivo Federal.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires inició gestiones ante el Gobierno Nacional con el objetivo de obtener la titularidad de un predio de 155 mil metros cuadrados ubicado en el barrio de Caballito. Se trata de las tierras que conforman el antiguo Playón Ferroviario, una de las zonas con mayor potencial inmobiliario y social de la capital nacional. La intención de Jorge Macri es que la transferencia de estos terrenos sirva para saldar una parte considerable de la deuda que el Estado Nacional acumuló con el distrito porteño en concepto de Coparticipación Federal. Según fuentes oficiales, el monto que el Ministerio de Economía de la Nación adeuda a la administración local asciende a unos 350 mil millones de pesos acumulados durante el último año de gestión.
El área en disputa se encuentra actualmente bajo la órbita de la Agencia de Bienes del Estado y perdió hace tiempo la utilidad operativa para la cual fue diseñada originalmente. En este sentido la negociación se presenta como una alternativa viable para destrabar el conflicto financiero entre ambas jurisdicciones. Por el lado del Gobierno Nacional las conversaciones las lidera la legisladora de la fuerza oficialista Pilar Ramírez. Por su parte la representación de Buenos Aires recae sobre el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, y el ministro de Hacienda, Gustavo Arengo. Estos funcionarios trabajan en los detalles de un acuerdo que permitiría a CABA disponer de una superficie equivalente a 15,5 hectáreas en una ubicación privilegiada.
La historia de este predio cuenta con varios antecedentes de intentos fallidos de urbanización y traspaso. En el año 2012 la entonces presidenta Cristina Kirchner mantuvo diálogos con Mauricio Macri para destinar el espacio a viviendas del programa Procrear, aunque las tratativas no prosperaron. Posteriormente, hacia el final de su mandato presidencial, Macri intentó transferir las playas ferroviarias a la Ciudad para solventar compromisos pendientes, pero la llegada de Alberto Fernández al poder frenó un acuerdo que todavía no contaba con todas las firmas necesarias. Incluso en 2022 existió un anuncio oficial sobre la construcción de viviendas accesibles en el lugar que finalmente nunca se concretó.
La posible rezonificación del playón ferroviario genera una gran expectativa entre los residentes de la zona. Los vecinos de Caballito reclaman desde hace más de una década la creación de un parque público ante la evidente escasez de pulmones verdes en el barrio. En este aspecto la normativa vigente en la capital nacional establece pautas claras para el desarrollo de estos grandes predios. La ley porteña determina que cualquier terreno que se rezonifique para construir edificios de vivienda debe destinar el 65% de su superficie a espacios públicos. Dentro de ese porcentaje obligatorio se contemplan tanto las calles nuevas como los sectores de servicios y las plazas.
Además de los terrenos de Caballito Jorge Macri mantiene en su agenda otros pedidos de traspaso de bienes nacionales para optimizar la gestión urbana. Entre los proyectos que se barajan bajo reserva aparece la cesión de la obra del soterramiento del Ferrocarril Sarmiento. El plan del Ejecutivo local consiste en eliminar 20 barreras ferroviarias y construir un parque lineal sobre la superficie liberada, lo que transformaría por completo la movilidad y el paisaje de varios barrios porteños. También se menciona el interés por el Mercado de Liniers con la idea de conformar un centro de abastecimiento mayorista local bajo administración del Gobierno de la Ciudad.
La relación financiera entre el presidente Javier Milei y el jefe de Gobierno porteño atraviesa un momento de definiciones técnicas. De tal modo la transferencia de activos inmobiliarios surge como una herramienta de pago ante la falta de liquidez inmediata del Tesoro Nacional para cumplir con los fallos judiciales sobre la coparticipación. Semanas atrás el Gobierno Nacional dio una señal de distensión al autorizar un crédito por 85 millones de dólares proveniente del Banco Interamericano de Desarrollo destinado a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A su vez la administración porteña aguarda la rúbrica presidencial para acceder a otro financiamiento internacional a través de la Corporación Andina de Fomento.