El Hospital María Ferrer, uno de los principales centros públicos especializados en enfermedades respiratorias, incorporó nuevas instalaciones que permitirán reunir dentro de su propio predio servicios que hasta ahora funcionaban en espacios externos. La obra apunta a simplificar el recorrido de los pacientes, mejorar la atención y facilitar el trabajo conjunto de los profesionales.
Ubicado en Barracas, el hospital sumó un nuevo sector construido sobre el predio donde anteriormente funcionaban antiguas estructuras destinadas a tareas de mantenimiento. La intervención permitió ampliar y reorganizar parte de la infraestructura existente y crear espacios específicos para dos áreas clave: la rehabilitación física y el diagnóstico de trastornos del sueño.
Uno de los principales cambios se produjo en el circuito que deben realizar los pacientes. Hasta ahora, quienes necesitaban determinados estudios relacionados con el sueño o participar de tratamientos de rehabilitación debían trasladarse fuera del hospital. Con la nueva infraestructura, ambas prestaciones quedan integradas al establecimiento, lo que permite concentrar distintas etapas de la atención en un mismo lugar.
En la planta baja funciona ahora el gimnasio de rehabilitación física, equipado para las actividades de recuperación y entrenamiento de los pacientes. El sector cuenta además con vestuarios y sanitarios adaptados, oficinas y espacios destinados al funcionamiento del servicio.
La nueva construcción también incorporó mejoras en materia de accesibilidad, con circulaciones preparadas para personas con movilidad reducida. A su vez, se reorganizaron espacios destinados al personal y a las tareas operativas del hospital, incluyendo áreas vinculadas al mantenimiento y al manejo de residuos patológicos.
En el primer piso se instaló el nuevo centro de estudios del sueño. El sector dispone de dos habitaciones destinadas a estudios polisomnográficos nocturnos, que permiten monitorear diferentes parámetros durante el descanso y colaborar en el diagnóstico de trastornos respiratorios y del sueño.
El área también cuenta con dos consultorios nuevos, una secretaría y una sala de espera para la atención ambulatoria. La infraestructura se completa con sectores de apoyo para los profesionales, espacios de guardado, sanitarios adaptados y áreas destinadas al lavado y preparación del material utilizado durante los procedimientos.
La incorporación de estos espacios no solo representa una mejora edilicia. Para el hospital, significa también reorganizar el funcionamiento interno y reducir los traslados que anteriormente formaban parte del circuito de atención. Esto permite que los equipos médicos puedan trabajar de manera más integrada y que los pacientes tengan un seguimiento más continuo.
El María Ferrer es un establecimiento público especializado en rehabilitación y atención de patologías respiratorias, por lo que la incorporación de infraestructura destinada tanto al tratamiento físico como al estudio del sueño representa una ampliación de servicios vinculados directamente con su perfil asistencial.
Desde el Ministerio de Salud porteño destacaron que la obra busca mejorar las condiciones en las que se brinda atención y facilitar el acceso de los pacientes a diferentes prestaciones sin necesidad de salir del predio hospitalario.
Con la finalización de los trabajos, el hospital cuenta ahora con espacios renovados y equipados para responder a distintas necesidades de diagnóstico y rehabilitación, al mismo tiempo que mejora la organización de los servicios y las condiciones de atención para quienes concurren diariamente al establecimiento.