La Plaza Jorge Luis Borges, ubicada en Austria y avenida Las Heras, en el barrio de Recoleta, fue reabierta tras una intervención integral que incorporó nuevos recorridos, mobiliario urbano y un diseño temático inspirado en la obra del escritor argentino. La renovación buscó revitalizar este espacio verde y reforzar su perfil cultural dentro del circuito urbano cercano a la Biblioteca Nacional Mariano Moreno.
Los trabajos, finalizados recientemente, incluyeron mejoras de accesibilidad, reorganización de sectores y la creación de un recorrido en forma de laberinto, en homenaje a Jorge Luis Borges, uno de los autores más influyentes de la literatura argentina y universal.
Un espacio con identidad cultural
Con una superficie aproximada de 2.000 metros cuadrados, la plaza funciona como un espacio verde de escala barrial rodeado de instituciones culturales, entre ellas el Museo del Libro y de la Lengua. Antes de la intervención, el lugar presentaba un uso principalmente contemplativo y registraba baja circulación debido a la falta de atractivos centrales y de infraestructura accesible.
El proyecto apuntó a reactivar el espacio mediante una propuesta que combina recreación y contenido simbólico. El nuevo laberinto fue construido sobre el solado existente y delimitado con planteras y vegetación ya presente en el predio, integrando el diseño con el paisaje original.
Mejoras en accesibilidad y equipamiento
Entre las principales obras se incorporó una rampa que conecta los distintos niveles del espacio, permitiendo una circulación continua e inclusiva. También se sumaron senderos accesibles y nuevo mobiliario urbano, con bancos y sectores de descanso pensados para fomentar la permanencia y el encuentro entre vecinos y visitantes.
Además, una de las medianeras fue restaurada e intervenida con un mural temático que aporta identidad visual y refuerza el carácter cultural del lugar.
Más uso del espacio público
Desde el Gobierno porteño señalaron que la puesta en valor busca ampliar los usos del espacio público y generar ámbitos de encuentro vinculados con la cultura y la vida barrial. La renovación apunta especialmente a vecinos, estudiantes y visitantes que recorren la zona, uno de los polos culturales más activos de la Ciudad.
Con las obras finalizadas, la plaza suma ahora sectores diferenciados para el descanso, la contemplación y el recorrido, con el objetivo de atraer mayor circulación y consolidarse como un nuevo punto de referencia dentro de Recoleta.