La Fuente Monumental, inaugurada en 1903 detrás de la Casa Rosada y desarmada en la década de 1920, será restaurada y reinstalada en el Parque Tres de Febrero como parte de un proyecto de recuperación patrimonial.
Durante poco más de veinte años, una gran fuente de hierro fundido formó parte del paisaje urbano frente al río, detrás de la Casa Rosada. Inaugurada en 1903 como una de las piezas centrales del antiguo Paseo de Julio, la llamada Fuente Monumental desapareció del espacio público en la década de 1920 y sus partes quedaron dispersas durante más de un siglo.
Ahora, el Gobierno porteño impulsa un proyecto para reconstruirla y devolverla a la Ciudad. A través de una licitación pública, se buscará recuperar y reunir sus componentes originales para reinstalar la obra en el Parque Tres de Febrero, en los bosques de Palermo.
La fuente integraba el parque diseñado a fines del siglo XIX por el paisajista Carlos Thays, responsable de gran parte del trazado verde que aún define la identidad urbana porteña. Su desmontaje ocurrió cuando el espacio fue reformulado para emplazar el monumento a Cristóbal Colón, una transformación que modificó definitivamente esa zona histórica de la ciudad.
Reconstruir una pieza perdida
El proyecto prevé una restauración integral de la obra, que incluirá la limpieza y consolidación de las superficies metálicas, la recuperación de ornamentos dañados y la reconstrucción de sectores faltantes. Para completar las partes desaparecidas se utilizarán moldes tomados de la Fuente de los Cinco Continentes de Mendoza, una pieza hermana producida con el mismo diseño.
Además, se instalará un nuevo sistema hidráulico con recirculación de agua, bombas y sala técnica que permitirá devolverle funcionamiento pleno a la fuente en su nuevo emplazamiento, en el cruce de la avenida de los Ombúes y Valentín Alsina.
Según explicó el ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, Ignacio Baistrocchi, la iniciativa busca recuperar una obra significativa del patrimonio urbano y reintegrarla al circuito cultural de los espacios verdes porteños.
Un testimonio del paisaje urbano del siglo XIX
La Fuente Monumental fue fabricada por la fundición artística francesa Val d’Osne, cuyas piezas ornamentales se expandieron por Europa y América Latina durante el auge del urbanismo moderno. Buenos Aires conserva hoy cientos de obras producidas por esta casa, entre farolas, esculturas y elementos decorativos que marcaron la estética de la ciudad hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX.
Más allá de su valor artístico, la restauración permitirá recuperar un fragmento del paisaje urbano perdido, vinculado a la etapa en la que Buenos Aires buscaba consolidarse como una capital moderna inspirada en los modelos europeos.
Patrimonio y memoria urbana
La reconstrucción de la fuente se inscribe en una serie de intervenciones orientadas a la preservación del patrimonio escultórico y arquitectónico porteño. Entre ellas se encuentran las restauraciones en edificios históricos de la avenida de Mayo y la renovación del taller de Monumentos y Obras de Arte (MOA), donde se conservan y restauran piezas del espacio público.
La recuperación de la Fuente Monumental apunta así no solo a reinstalar una obra artística, sino también a restituir una parte de la memoria material de la ciudad: objetos urbanos que, aunque desaparecidos durante décadas, continúan formando parte de su historia cultural.