Se pondrá en marcha este domingo un importante operativo de seguridad para el Superclásico entre River Plate y Boca Juniors, que se jugará desde las 17 en el Estadio Monumental, en el marco del torneo local.
El dispositivo contará con más de 1.000 efectivos de la Policía de la Ciudad y un esquema de control escalonado en los alrededores del estadio, con el objetivo de ordenar el ingreso de los hinchas y prevenir incidentes antes, durante y después del partido.
Como parte de la organización, las autoridades dispusieron que las puertas del estadio se abran a las 14, tres horas antes del inicio del encuentro. La medida apunta a facilitar un acceso gradual del público y evitar concentraciones masivas en los ingresos. Además, habrá accesos diferenciados para familias en distintos sectores.
El operativo se estructurará en tres anillos de seguridad. En el perímetro más alejado se realizarán controles generales de circulación y prevención de venta ambulante ilegal y la presencia de cuidacoches. En los anillos más cercanos al estadio se intensificarán las requisas, con cacheos para impedir el ingreso de pirotecnia, bebidas alcohólicas y objetos prohibidos.
A su vez, se implementará el sistema Tribuna Segura, que permite verificar la identidad de los asistentes y detectar a personas con derecho de admisión vigente, es decir, con prohibición de ingreso a espectáculos deportivos.
El operativo no solo involucrará a la Policía de la Ciudad: también participarán agentes de tránsito, inspectores de Espacio Público, personal de la Agencia Gubernamental de Control y cadetes del Instituto Superior de Seguridad Pública, que colaborarán en tareas logísticas y de control.
Con este despliegue, el Gobierno porteño busca garantizar condiciones de seguridad en uno de los eventos deportivos de mayor convocatoria del país, que moviliza a miles de personas en la zona norte de la Ciudad.