Los Metrodelegados interrumpirán el servicio el 4 de agosto entre las 13 y las 15 en todas las líneas y el Premetro, en reclamo por el fallecimiento de un operario de la Línea D. Emova negó que su muerte esté relacionada con la exposición al mineral cancerígeno.
En respuesta a la muerte de un trabajador de la Línea D, los Metrodelegados anunciaron un paro general de dos horas que afectará todas las líneas de subte y el Premetro el próximo lunes 4 de agosto. La medida, que regirá entre las 13 y las 15, fue confirmada por la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) a través de un comunicado que atribuye el fallecimiento del operario Walter Berhovet a la exposición prolongada al asbesto en su ámbito laboral.
En tanto, desde la empresa concesionaria del servicio, Emova, emitieron un comunicado en el que lamentaron la pérdida del trabajador, pero negaron de forma categórica que su deceso esté relacionado con dicho material contaminante. Según la firma, Berhovet se encontraba internado por una «condición médica preexistente» y no existen hasta el momento evidencias clínicas que vinculen su cuadro con su actividad profesional.
La medida de fuerza incluirá además una interrupción parcial en los talleres Polvorín, Lacarra, Canning y Constitución, que paralizarán sus tareas entre las 10 y las 12 del mismo día. El gremio remarcó que el operario fallecido formaba parte de una lista oficial de 114 trabajadores afectados por asbesto, reconocida por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
“Desde la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP – Metrodelegadxs) lamentamos anunciar que en el día lunes 4 de agosto llevaremos adelante medidas de autodefensa consistentes en la interrupción del servicio de todas las líneas de Subte y Premetro entre las 13 y las 15. Los talleres Polvorín, Lacarra, Canning y Constitución pararán de 10 a 12. Las mismas son en repudio al fallecimiento del trabajador de la Línea D Walter Berhovet, víctima de cáncer de pulmón producto de la exposición al asbesto”, expresa el comunicado firmado por los dirigentes gremiales Roberto Pianelli y Néstor Segovia.
A su vez, el texto resalta que “la muerte de nuestro compañero nos llena de tristeza e indignación porque pudo haberse evitado: el asbesto está prohibido en Argentina desde el año 2003. A pesar de ello, durante muchos años trabajamos sin ser informados de la presencia de asbesto en nuestro ámbito laboral”.
La organización sindical también remarcó que los trenes CAF 5000, retirados en 2023, contenían asbesto como aislante, y que más tarde se confirmó su presencia en otras formaciones y estructuras de la red subterránea. “Exigimos máxima celeridad en los procesos para garantizar el urgente cambio de las flotas que contienen asbesto. Necesitamos que se aceleren las tareas de descontaminación en base a un plan integral de desasbestización”, reclamaron.
De tal modo, recordaron que esta es la quinta muerte que adjudican a la exposición a ese material. “No queremos seguir lamentando muertes que se pueden evitar. Nadie tendría que morir por su trabajo. ¡Walter Berhovet presente! Seguimos luchando por un Subte y Premetro libre de asbesto», concluye el mensaje del gremio.
Por su parte, Emova explicó que se mantiene activo un plan integral de desasbestización desde 2018, llevado adelante por una mesa interdisciplinaria que incluye a entidades gremiales y que opera bajo la órbita de la Dirección de Protección del Trabajo del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La empresa sostuvo que “las más de 4.000 mediciones realizadas sobre la calidad del aire en todas las áreas de trabajo del subte arrojan resultados considerados adecuados para la salud”. Las evaluaciones, según indicaron, son realizadas por organismos y laboratorios validados por la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con resultados que cumplen con los estándares exigidos por la normativa vigente en materia de seguridad laboral.
Emova afirmó que, por respeto a la privacidad del trabajador y su familia, decidió no divulgar detalles sobre el historial clínico del fallecido, aunque insistió en que el cuadro de salud que atravesaba no guarda relación con el desempeño de sus tareas profesionales.