Una intervención sobre la red de desagües quedó terminada en un sector de Palermo considerado estratégico frente a los episodios de lluvias intensas. Los trabajos se realizaron sobre la avenida Dorrego, entre Figueroa Alcorta y Del Libertador, y apuntan a mejorar la capacidad del sistema para evacuar el agua.
La obra permitió renovar casi 300 metros de conductos que se encontraban afectados y que limitaban el funcionamiento hidráulico del sector. También se realizaron modificaciones en las cámaras de inspección y se incorporaron nuevos puntos de acceso para facilitar futuras tareas de limpieza y mantenimiento.
Los trabajos habían comenzado en abril, luego de un diagnóstico técnico que permitió detectar obstrucciones y problemas en la infraestructura existente. Como resultado de la intervención se instalaron 293 metros de nuevos conductos, se adecuaron dos módulos de sumideros y se agregaron seis bocas de registro.
La mejora cobra especial relevancia de cara a los próximos meses, cuando se espera una temporada con períodos de precipitaciones intensas y acumulaciones de agua en lapsos cortos. En ese contexto, mantener despejados y operativos los conductos resulta fundamental para favorecer el escurrimiento y reducir los riesgos de anegamientos.
La intervención forma parte de un programa más amplio que contempla 29 obras vinculadas con el sistema pluvial durante este año. Dentro de ese conjunto hay trabajos de distinta magnitud, desde grandes intervenciones de infraestructura hasta tareas específicas de limpieza y desobstrucción de conductos.
Según el Gobierno porteño, de las 20 obras consideradas de mayor escala, 13 ya fueron completadas, mientras que otras dos están próximas a finalizar y cinco todavía se encuentran programadas. A esto se suman seis intervenciones destinadas a retirar sedimentos y mantener despejada la red y otras tres obras integrales.
Uno de los trabajos que también avanza es la limpieza del arroyo Cildañez, que permitirá retirar más de 37.000 metros cúbicos de sedimentos acumulados en este curso de agua entubado. La intervención busca recuperar capacidad de circulación y mejorar el funcionamiento del sistema.
El plan incluye además un esquema preventivo para responder ante alertas meteorológicas. El operativo contempla el monitoreo de 177 puntos distribuidos en las 15 comunas, con controles permanentes en pasos bajo nivel, puentes, desagües y estaciones de bombeo, además de puntos que se incorporan según las condiciones climáticas.
Desde el inicio de la actual gestión se realizaron más de 60 intervenciones de ampliación, reparación, adecuación y limpieza de la red pluvial, con la incorporación de más de 13.000 metros de nuevos conductos. Entre las obras ejecutadas también se encuentran los túneles aliviadores de Crisólogo Larralde y Ciudad de la Paz y la ampliación del reservorio del Parque Sarmiento.
En paralelo, el plan hidráulico contempla obras en el sur porteño, especialmente sobre las cuencas de los arroyos Cildañez y San Pedrito, con intervenciones destinadas a mejorar el drenaje en zonas de Flores, Parque Avellaneda, Villa Lugano y Villa Soldati.
La renovación realizada en Dorrego se suma así a un conjunto de trabajos que buscan reforzar la infraestructura subterránea y mejorar la respuesta ante uno de los principales desafíos que generan las tormentas fuertes: la acumulación de grandes volúmenes de agua en poco tiempo.