La Escuela Primaria N.° 14 del Distrito Escolar 20 “Islas Malvinas” conmemoró sus 100 años de vida con un emotivo acto que reunió a toda su comunidad educativa y puso en valor la historia de una institución emblemática del barrio de Mataderos.
La celebración convocó a estudiantes, docentes, familias, exalumnos y excombatientes de la Guerra de Malvinas, quienes compartieron una jornada cargada de recuerdos, reconocimientos y muestras de afecto hacia una escuela que forma parte de la identidad barrial desde hace un siglo.
También participaron directivos y abanderados de establecimientos educativos de la zona, acompañando un homenaje que destacó la trayectoria de la institución y su aporte a la formación de generaciones de vecinos. Durante el acto, el director de Educación Primaria de la Ciudad, Rodrigo Stanczak, entregó un diploma en reconocimiento a los cien años de labor educativa.
Uno de los momentos más significativos estuvo a cargo de la directora Laura Sánchez, quien presentó un recorrido fotográfico por la historia de la escuela. Las imágenes permitieron revivir distintas etapas de la vida institucional y reflejaron la evolución de una comunidad que creció junto al barrio.
Las familias también tuvieron un rol destacado en la celebración. Como parte de los homenajes, entregaron una placa conmemorativa de bronce realizada por la Escuela Técnica N.° 33 Fundición Maestranza del Plumerillo, un gesto que simbolizó el vínculo permanente entre la escuela y su comunidad.
La historia de la institución comenzó el 27 de septiembre de 1926, cuando abrió sus puertas bajo la denominación de Escuela N.° 22 del Distrito Escolar 20. Décadas más tarde, en 1963, adoptó el nombre “Islas Malvinas”, una decisión que consolidó una identidad que sigue vigente y que atraviesa gran parte de las actividades y valores de la comunidad educativa.
A cien años de su fundación, la escuela continúa siendo un espacio de encuentro, aprendizaje e integración para cientos de estudiantes. El aniversario no solo sirvió para celebrar su pasado, sino también para reafirmar el compromiso con la educación pública y proyectar nuevos desafíos para las próximas generaciones.
El centenario se convirtió así en una oportunidad para rescatar la memoria colectiva de la institución y reconocer a quienes, a lo largo de décadas, contribuyeron a construir una historia que hoy sigue escribiéndose en las aulas de Mataderos.