La oferta gastronómica al aire libre sumará nuevos puntos en distintos barrios porteños. Un total de 16 espacios verdes fueron incluidos en un programa que permitirá instalar cafés mediante permisos de explotación comercial por cinco años, con inversiones privadas y la obligación de incorporar servicios para el público.
El proyecto busca sumar alternativas para quienes utilizan parques y plazas durante la semana o los fines de semana, ya sea para hacer actividad física, pasear, descansar o reunirse. La llegada de los locales estará acompañada por prestaciones como baños públicos, conexión Wi-Fi, iluminación y espacios para bicicletas, de acuerdo con las condiciones previstas para cada emprendimiento.
Entre los lugares seleccionados aparecen el Parque Chacabuco, el Parque Indoamericano, el Parque de los Patricios, el Parque Los Andes y el Parque Thays. También se encuentran la Plaza Armenia, la Plaza Sicilia, la Plaza España y la Plaza Florencio Sánchez, además de sectores verdes de Palermo, Belgrano, Recoleta, Chacarita, Barracas, La Paternal, Villa Soldati y Puerto Madero.
La explotación de los nuevos locales quedará en manos de empresas privadas, que deberán afrontar los costos de instalación y cumplir con los requisitos fijados en los permisos. A cambio, podrán desarrollar la actividad comercial durante el plazo establecido, siempre que respeten las condiciones de funcionamiento y las obligaciones asumidas.
Uno de los datos centrales de la adjudicación es el dinero que ingresará por el uso comercial de estos espacios. Los cánones mensuales de base oscilan entre $860.000 y $4.752.000, según la ubicación y las características de cada concesión. Sumados, los 16 permisos representan un monto inicial de $38.311.500 por mes, cifra que podrá modificarse conforme a los mecanismos de actualización previstos.
Para definir a las empresas responsables se evaluaron las ofertas económicas, la calidad de los proyectos, la experiencia de los participantes y los criterios de sustentabilidad. El proceso avanzó hasta la adjudicación de los permisos, luego de cumplirse la instancia correspondiente para presentar impugnaciones.
La propuesta combina dos objetivos: ampliar los servicios disponibles en los espacios verdes y generar ingresos a partir de actividades comerciales reguladas. Sin embargo, la incorporación de cafés también plantea el desafío de preservar el carácter recreativo de parques y plazas, garantizando que las nuevas instalaciones se integren al entorno y no interfieran con el uso público.
Con los permisos definidos, la concreción de cada local dependerá del cumplimiento de las exigencias contractuales y de los pasos necesarios para ejecutar las obras. La iniciativa prevé que los nuevos establecimientos se incorporen progresivamente, aunque los plazos específicos de apertura dependerán del desarrollo de cada proyecto.